Ducati Cucciolo T2 “Corsa”

Vendido
CarroceríaOtra
TransmisiónManual
Millaje100 km
Año 1948
IVA / MargenMargen
  • A work of art in its own right
  • Restored and rebuilt with passion and refinement
  • One of the most beautiful creations of the T2 Cucciolo
  • The “da Vinci” for many Ducati enthusiasts
  • Early engine prefix number within the 201 series
  • A beautiful addition as a static display in your collection (or office)
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Cucciolo T2 “Corsa”: El comienzo de una leyenda

La Ducati Cucciolo T2 “Corsa” de 1948... hasta el nombre suena a música. Es más que una simple motocicleta; es un símbolo de renacimiento e ingenio, una pequeña maravilla mecánica que sentó las bases de todo lo que Ducati llegaría a ser.

Lo que ven aquí es una auténtica obra de arte. Este Cucciolo ha sido restaurado con pasión, precisión y respeto por su historia. Para muchos entusiastas, este mismo modelo —el Cucciolo T2 "Corsa"— es el Da Vinci de Ducati: una pequeña y brillante obra maestra donde convergen la simplicidad y el ingenio.

Una idea brillante en tiempos difíciles

Para entender el Cucciolo, hay que remontarse a la década de 1940. La Italia de la posguerra estaba en ruinas. La gasolina escaseaba, los coches eran inasequibles y la gente seguía necesitando desplazarse. Entonces llegó Aldo Farinelli, un abogado de Turín con una idea visionaria: un motor en miniatura que se pudiera montar fácilmente en una bicicleta.

Junto con el ingeniero autodidacta Aldo Leoni, desarrolló en 1944 un pequeño motor de cuatro tiempos de tan solo 7.7 kilogramos (17 libras), eficiente, fiable y con un característico "ladrido" al arrancar. Ese sonido le valió su nombre: Cucciolo, que en italiano significa "cachorro".

Cuando Siata, una pequeña empresa de ingeniería con sede en Turín, llevó el concepto a producción, se convirtió en una auténtica revolución. El 26 de julio de 1945, pocas semanas después de la liberación de Italia, Siata anunció la venta al público del motor Cucciolo. Fue el primer diseño de vehículo nuevo surgido en la Europa de la posguerra: un verdadero símbolo de esperanza y nuevos comienzos.

De la idea al icono

La demanda del pequeño Cucciolo fue inmediata e inmensa. En pocos años, se produjeron decenas de miles. Fue Ducati, entonces fabricante de radios y componentes eléctricos, quien adquirió la licencia de producción en 1946, lo que marcó un punto de inflexión decisivo para la empresa.

Lo que comenzó como un proyecto modesto —ensamblando tan solo quince motores— evolucionó a más de 25,000 unidades fabricadas en pocos años. La genialidad del Cucciolo residía en su simplicidad: ligero, duradero y tan eficiente que se podía levantar con la mano. Para muchos italianos, fue su primera experiencia con el transporte motorizado, y para Ducati, el nacimiento de un legado que pronto dominaría los circuitos y definiría el motociclismo de alto rendimiento.

La Ducati Cucciolo T2 “Corsa” que ve aquí es uno de los mejores ejemplos de la serie T2. Con un número de motor de la serie 201, representa un inusual modelo de transición entre los híbridos básicos de bicicleta y motor y las primeras motocicletas auténticas de Ducati.

Un símbolo de diseño y optimismo

Hoy, el Cucciolo no es solo un icono, sino una declaración artística. Representa el optimismo de la Europa de posguerra y la belleza del diseño funcional. Ya sea en una colección, una sala de exposición o en la oficina, no es solo un objeto, sino una historia: un testimonio de cómo algo pequeño puede generar algo extraordinario.

La Ducati Cucciolo T2 “Corsa” es más que una motocicleta. Es el comienzo de un sueño: el primer latido de la leyenda Ducati. Contacto Gallery Aaldering Ven hoy mismo a descubrir esta excepcional Ducati. Exportamos nuestros vehículos a todo el mundo: consulta nuestras posibilidades.