Triumph Stag MkII “Restored to a high standard”

CarroceríaCabriolé
TransmisiónManual
Millaje2867 km
Año 1975
IVA / MargenMargen
  • The first owner commissioned a complete restoration in the mid-1990s
  • Restored by a prominent restoration company in Belgium
  • Recently preventive engine overhaul - rebuild by a specialist
  • Owned by the first owner for nearly 50 years
  • Original livery "Pigmento Red" and black hide
  • Still stunning 30 years after restoration
  • Maintained and documented in a timely manner
36.750,-

Importación y exportación

Podemos ayudar con los automóviles comprados en los EE. UU. Y organizar el transporte. Nos ocuparemos de todos los papeles necesarios. Comuníquese con nosotros para obtener más información.

A veces aparece un coche en el que enseguida se nota que se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo. No solo en el diseño, sino sobre todo en su conservación. Este es uno de esos coches.
El El Stag se desarrolló en la década de 1970 como un cómodo descapotable de cuatro plazas, pensado para viajes largos y una conducción relajada. No era un deportivo puro, pero tampoco un descapotable cualquiera. Triumph lo posicionó deliberadamente en un segmento junto a coches como el Mercedes-Benz Clase SL. Y al verlo, se entiende perfectamente por qué.

El diseño fue obra de Giovanni Michelotti, y eso salta a la vista. Las proporciones son correctas, las líneas son serenas y la conocida construcción en T le confiere al coche una identidad propia. No solo visualmente, sino también funcionalmente: proporcionaba una rigidez adicional, algo cada vez más importante en aquella época.

Este ejemplar en particular, un MkII de 1975, tiene una historia especial. Su primer propietario lo conservó durante casi cincuenta años, lo que demuestra el cuidado y el cariño que recibió. A mediados de la década de 1990, se encargó una restauración completa a una prestigiosa empresa belga. No se trató de una simple renovación, sino de un proyecto minucioso y meticuloso.

Lo que más llama la atención es que esta restauración, treinta años después, se conserva extraordinariamente bien. El coche luce impecable, bien cuidado y armonioso en todos los sentidos. La combinación de colores original, Rojo Pigmento con interior de cuero negro, completa la imagen. Es una combinación que le sienta de maravilla al modelo: cálida, clásica y con un toque distintivo sin llegar a ser excesiva.

A lo largo de los años, el coche ha recibido un mantenimiento y una documentación impecables. Todo se ha atendido puntualmente, sin dejar ningún trabajo pendiente. Recientemente, el motor recibió mantenimiento preventivo, incluyendo una reconstrucción realizada por un especialista. No porque fuera estrictamente necesario en ese momento, sino para garantizar su buen estado a largo plazo. Y así es precisamente como uno desea ver un coche como este.

Al entrar, enseguida te das cuenta de que el Stag se diferencia de muchos coches modernos. La posición de conducción, la visibilidad, la distribución del espacio: todo transmite una sensación de relajación. Cuatro plazas, espacio suficiente y un interior diseñado para ser práctico, no solo para lucirlo.

Bajo el capó se encuentra el conocido motor V8 de 3.0 litros de Triumph. Desarrollado en su momento como parte de una estrategia de motores más amplia dentro de la marca, ofrece un carácter suave y equilibrado que se adapta perfectamente al propósito del coche. Sin brusquedad ni asperezas, simplemente una conducción placentera.

El Stag se fabricó entre 1970 y 1977 en cantidades relativamente limitadas. Este ejemplar es posterior, lo que significa que ya se habían introducido varias mejoras. Sutiles diferencias en los detalles, tanto interiores como exteriores, permiten reconocerlo a quienes saben qué buscar.

Lo que hace que este coche sea especialmente atractivo es su conjunto. Su historia, el hecho de que haya pertenecido al mismo propietario durante tanto tiempo, su restauración, su mantenimiento y su estado actual: todo ello contribuye a su atractivo.
Este es el tipo de coche en el que te subes en un día soleado, abres el techo y sales sin ningún plan. Y para eso mismo fue diseñado.